martes, 13 de marzo de 2012

Unas montañas Magicas "Hornocal"


Despues de ver como los jóvenes de Tilcara despiden el carnaval, decidimos ir a la ruinas de Pucara.
Ruinas que no tuve el placer de poder observar, por salirme la vena Catalana y decidir visitarlas el lunes que la entrada era gratuita.

Por desgracia no conté, que una lluvia insistente podía hacer crecer el rio de tal manera que bloqueara el paso hasta un nuevo día de pago.

Tomando una alternativa nos desplazamos a Purmamarca, para visitar las Salinas Grandes y el Cerro de los Siete Colores.

Una combi nos acerca por una carretera de vértigo a las salinas, lugar donde uno se da cuenta de lo bonita y caprichosa que es la naturaleza.

A media tarde nos desplazamos al cerro denominado de los 7 colores. Donde la combinación de tonos, hace que uno se plantee si lo que observa, es ficción o realidad,

me siento feliz y sin saberlo, este paisaje, es solo, una pequeña entrada a lo que en breve podre ver.

Después de un merecido café, regresamos a Tilcara para pasar noche y emprender el camino hacia Humahuaca, lugar que tenía que ser de paso pero que al final se convierte en campamento base.

La llegada fue triunfal en Humahuaca, una buena cena y al día siguiente una pequeña visita a la Virgen de las Medallas para tomar un mate y regresar a la plaza principal donde a las 12 del medio día, San Francisco bendice a los asistentes, “no tiene perdida” una vez visto el santo mover su articulado el brazo, nos desplazamos con un colectivo a cerro Hornocal.

Antes de subir, el conductor nos consulta si tenemos chubasquero, y como no lo llevo encima, me apresuro a buscarlo, “y bien que hicimos..”

Al llegar al cerro, acordamos con el colectivo, la recogida psadas dos horas.

ya, que no es una via muy transitada, y amenaza tormenta.

Justo después de ver la impresionante vista y la amplia paleta de 21 colores que muestra dicha montaña, comenzó a soplar el viento y a caer unos chuzos como canicas.

Suerte que unos franceses, nos recogieron y nos salvaron de una pulmonía segura.

Una vez en Humahuaca y con los cuidados de la abuela del hostel, decidimos cambiar de población dejando las mochilas en este.

Nos dirigimos a Iruya, una pequeña villa protegida por las montañas y defendida por un rio que no permite entrar a los intrusos, según nos comentan los lugareños, en este pueblo uno sabe cundo entra pero no cuando sale. Ya que si el rio crece no hay modo de atravesarlo.

Mientras decidimos si contratar a un guía para que nos guie en la montaña y poder visitar el pueblo San Isidro. Aparece el trío de Ushuaia con su guitarra acuestas, quedamos en encontrarnos en San Isidro al día siguiente.

Contrato a un guia y mientras Sergio se dirige en busca de un baño yo encorro al guía para sacarle un buen precio, cuando ya estamos a punto de partir. Sergio aparece Blanco como las Salinas y sin tenerse en pie, “Mal de Altura”

El resultado de esto, son 4 horas en un hospital y un pinchazo que ha día de hoy aun le duele cuando se lo recuerdan.

Como no podemos irnos, nos alojamos en el mismo hostel que están los chicos de Ushuaia.

Allí nos informan que la ruta se puede hacer a pie sin guía.

Al día siguiente y después de andar dos horitas y media llegamos a San Isidro donde el enclave es privilegiado y no apto para personas con vértigo, después de un día de caminata, regresamos a Iruya donde un cola cao con galletas amenizado con música, nos prepara para una sesión de pintura en el pared del hostel, donde cada uno plasma lo que puede o quiere.

Llega el momento de las despedidas, pues al día siguiente nos volvemos a separar, esta vez y lo más seguro hasta Buenos Aires.

Me tomo un día de descanso para quedarme yo solita "pensando" en que lugares invierto el tiempo que me queda, y sin quererlo los clientes del Hostel me convencen de pasar a Bolivia, opción que me atrae mucho pese a mi tozudez de no querer abandonar Argentina.

Decido irme a Yavi y pasar una noche allí, para decidir definitivamente si cambio de país, tengo la gran suerte que una familia encantadora de Cordoba se dirige hacia allí y me acoge en su auto, pasamos el dia en familia y con la decisión tomada de decir adiós a Argentina hasta el momento de visitar Aiguazu.

No se cuando volveré a escribir, me encuentro contenta y con ganas de recordar mi experiencia en la isla del sol… ya os contare....

Ivette Moltes Felicitats, No puc trucar per Internet.
Dema ho intentare altre cop.
Molts Petons i T'estimoooo!!!!!!!!

2 comentarios:

  1. Disfrutalo!! :) Gracias por haberme bancado en el Hospital. Salí rengo jajaja
    Beso!!

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  2. Guapin, no sabes la fiesta que hay x aqui, te lo pasarias barbaro, ya estoy en Bolivia y esto es GENIALLL

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