viernes, 21 de noviembre de 2014

Si hoy es Miercoles esto es Bruselas



Nuestra llegada a Gante por la Noche fue de Mr. Bean.
El GPS del coche no reconoce la calle que deseamos encontrar, esta programado en español y no sabemos hacia dónde vamos, al final el sentido común nos ilumina y decidimos cambiar el idioma “et voilà!” reconoce la ruta a la primera.

Recorremos los 50 km de Brujas a Gante, y después de realizar maniobras imposibles, salidas de carretera por la izquierda… El GPS nos dice que hemos llegado a nuestro destino, “en mitad de un escampado”, donde ni las farolas se atreven a encender la luz. Respiro profundamente y retomamos la ruta al uso tradicional “es decir leyendo los carteles” y llegamos a nuestro queridísimo Gante.

Nos cambiamos y salimos a cenar, hablamos con el camarero que es muy simpático y que de monumentos no tiene ni idea pero de Cervezas un rato largo. No pasan ni unos minutos que la mesa contigua se acopla en nuestra conversación, y yo sin saber cómo, acabo hablando con la novia de uno de los chicos franceses, por teléfono y en Español...

Al final decidimos pasear un poquito por Gante de Noche y nos retiramos pronto para afrontar el día siguiente con energías.

Comenzamos el recorrido por el Castillo de Gerardo el Diablo, un edificio que ha cumplido múltiples funciones a lo largo de su vida, desde albergar a los presos de la ciudad, convirtiéndose posteriormente en convento, después orfanato y un sinfín de actividades más hasta llegar a ser el archivo del Estado.

Seguimos la rutita por la catedral de San Bavón, una Catedral gótica alzada sobre restos Románicos y que custodia con recelo la impresionante obra de: " el Cordero Místico" obra de dos hermanos, Hubert y Jan Van Eyck

Sobre el Cordero no os voy hacer mención pues de verdad creo que vale la pena tomar una hora de la apretada agenda y escuchar el auto guía que narra las peculiaridades del retablo. Es impresionante lo que se puede llegar a decir sin utilizar las palabras.

Sobre el resto de la Catedral, parece la Sagrada Familia tantos andamios en su exterior, (esta restauración)
En su interior nos encontramos con el altar mayor “Barroco”, y el pulpito “Rococó”.

Después nos dirigimos al Campanario Municipal que desde sus 95 metros de altura custodia la ciudad y reclama como símbolo de Gante la independencia.

Un dragón nos protege y un sinfín de curiosidades nos aguarda en su interior, como la Campana de Roland.

Paseamos por el ayuntamiento donde la puerta principal debe de ser secreta pues no hubo manera de abrirla.
También por delante de la casa Gremial de los Albañiles, es imposible no alzar la cabeza para ver su peculiar fachada, donde unos bailarines danzan sobre el tejado. " solo mencionar que durante muchos años la facada fue oculta por otros edificios"

Nos dirigimos a Graslei un Puerto medieval que da una perspectiva distinta de la ciudad, paseamos por donde se encontraba la antigua lonja de la carne, y paseando llegamos al famoso Castillo de los condes, es allí donde me acuerdo del patrimonio que tenemos en España, como el Castillo de Ponferrada…

Qué contestas a unos turistas del Bierzo si te preguntan… ¿vale la pena de visitar el Castillo de los Condes de Gante? “Ahí lo dejo…”

Después nos fuimos a comer por el barrio Patershol donde coincidimos con unos chicos de Navarra, que suben por Ainsa y Torla cada año varias veces, "supongo que no tardare en verlos otra vez..."

Jose Luis desea ver el punto donde nació Carlos I de España o como se le conoce en Gante Carlos V de Alemania. Me hubiera gustado retratar la expresión de Jose Luis al llegar a tan deseado lugar, pues por lo que entendí, no cumplió las expectativas generadas por el.

Se hace tarde y queremos llegar a Bruselas para Tomar unas buenas Cervezas, el temor que Jose Luis tiene al GPS me hace reír…

Gante es Bonito y su gente es amable pero no tan familiar como en Brujas, hay mucha gente que solo habla Ingles “por el tema de la independencia supongo.”

El color gris que envuelve los monumentos no me permite plasmar en imagen lo que realmente me hace sentir, está claro que tendré que hacer un cursillo de fotografía para que me enseñen a enfocar un cielo monótono, sin contrastes y sin un color definido.

Me pregunto que deben de sentir los niños cuando llegan algún país donde el cielo es un lienzo con multitud de formas y colores…

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