domingo, 16 de enero de 2011

A los 6 dias sin ducharme me salen Rastas, demostrado en un crucero por el Amazonas


Radek tiene reunión con sus chicos, para que se realice con más ganas y fuerzas, la programan  en una población que se llama Santa Clara,  Está muy cerca de Iquitos pero la única manera de llegar es por el rio Nanay.

Una vez llegamos a destino toca zafarrancho de combate,  como cuando quedamos con Cruz Roja Sobrarbe, pero con el centro de reunion de Radek.
El entorno es fantástico y las vistas de Santa Clara son geniales, esta noche dormiremos allí y tengo el propósito de hacerlo en la hamaca para poder contemplar la salida del  Sol.

Comparto terraza con las gallinas, perros pulgosos, mejor dicho muy pulgosos  y escarabajos gigantes, “claro que estos últimos no sabía que existían, sino de que me quedo dormida “la noche es interesante, ruidos, ojos que brillan, y una placentera cama apta para un par de horas pero no más. Es el primer día que tengo dificultad para agarrar el sueño,” pero el esfuerzo, creo, que tendrá una buena recompensa”, sé,  que  ver nacer el sol en esas circunstancias, ha de ser muy especial. Al final consigo dormir un poco,  pero cuando me  despierto, el sol ya ha salido, se ha tomado su café y está sonriendo con su fuerza y gracia habitual.

Pasamos la mañana esperando que alguna barca, canoa  o instrumento flotante nos acerque a Iquitos, es muy curioso hacer autostop a la orilla del rio. Como es de esperar,  todas las embarcaciones tienen el destino contrario al nuestro.

Cuando al final llegamos a Iquitos, le muestro mis inquietudes a Radek, “me apetece saber cómo  se mueve la gente de Iquitos,  y a este, me refiero a Radek”. Le faltan patas para embarcarme en un barco de mercancías destino frontera de Brasil, Colombia. En definitiva 6 días de barco compartiendo espacio con personas, y animales, sin poder decir a día de hoy,  quien de entre esos dos grupos es más educado.

El trayecto es brutal, el barco tiene capacidad para 240 personas, no puedo decir cuántas hay, lo único que sé,  es que no se cumple la normativa. Como  animales lo primero que tienes que hacer al embarcar,  es marcar tu territorio, cada uno planta su hamaca como perro en celo, y  hasta que no se pone en marcha el barco, ladras a quien se atreva a reducir tu espacio.

El resultado de esta acción,  es el pie del vecino en tu cabeza, la gallina debajo de la hamaca, y los niños saltando de una cama a otra sin mirar si están ocupadas.  Por no hablar del baño “baño de Barco”,  donde uno, desea ser  hombre, donde uno,  no bebe agua para evitar hacer pipí. Y donde uno no se plantea hacer otras cosas, “gracias a Dios la dieta del arroz ayuda a superar esta situación”. Por ese motivo, y por el agua utilizada en el barco, agua directa del rio,  que por momentos es negra, marrón, roja, es decir todos los colores menos transparente,  yo,  decidí ducharme con la lluvia, sé  que esta agua, no es muy diferente a la del rio, pero  me reconforta el pensar que hay partículas que no se pueden evaporar y seguro que es más  limpia.

La única desgracia es que en esos días no llovió mucho, por lo que no llegue a lavarme el pelo, cosa que hace que confirme que a los 6 días, mi pelo tiene Rastras naturales  "muy bonitas por cierto",  pero también notaba la necesitada de rascarme la cabeza y mi único pensamiento era que con semejante jauría alrededor, los piojos estarían garantizados. Al final fue una falsa alarma, que se arregló en el momento que pase por la ducha durante un buen rato, remojando mi piel hasta conseguir ser blanca.

De la experiencia de esta pequeña aventura me quedo con el compartir mamo a mano las inquietudes de los que me rodeaban y con estos pequeños detalles:


*Nadie se aprendió mi nombre, pues todos me llamaban España. “hasta la policía portuaria.”

*Que el contrabando es la orden del día del barco, y el soborno  a la Policía es generalizado.

*Un pequeño accidente de moto en Colombia, donde el taxista no pudo esquivar a  otra moto. “ningún rasguño, solo un susto  ya que salte de la moto y no me agarro la pierna”.  P.d  en Perú, Colombia, Brasil, circulan a velocidad agrícola.

*Lo último y más duro de sentir, es que si alguien se cae al agua, hombre, mujer, o niño,  el barco no se detiene.  Pero si es capaz de modificar el rumbo y esperar un par de horas, para cargar mercancía extraoficialmente.

La verdad es que me alegro que Radek me facturara en este barco.  Lo que si descubrí, " y que nadie lo mal interprete" Es que de los ríos que conozco en España, para mi, no dejan de ser pequeñas quebradas comparadas con la Serpiente Dorada, llamado Amazonas.

P.d.
Mi hermanito ya esta en Peru y también tiene su blog aquí paso la dirección para quien le interese,  la verdad es que es un poeta.
franciscocapdevila.blogspot.com

2 comentarios:

  1. Hola,sigo leyendo sobre tus peripecias... tu historia del viaje del barco me ha hecho reir ( -:. Menos mal que no te tocó la regla tambien (que me pasó a mi, en medio de la selva, rodeada de macho-men peruanos e indios con machetes..jejejeje)
    un beso, y cuidate
    Reidun

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  2. je,je, Hola Reidun, si me pasa eso me muero, nos vemos pronto, un beso.

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